Al terminar los 5 días podrás:
1. Identificar riesgos que quizá hoy no estás viendo, desde el manejo de datos y la autorización del paciente hasta la forma en que trabaja tu equipo.
2. Diferenciar una firma de un verdadero proceso de información y consentimiento, y cuestionar cómo lo estás gestionando actualmente.
3. Evaluar la experiencia de tus pacientes e identificar oportunidades concretas de mejora en su recorrido por el laboratorio.
4. Replantear tu relación con los médicos, pasando de “buscar que me envíen pacientes” a construir relaciones profesionales basadas en calidad, información y valor.
5. Entender por qué implementar no es hacer documentos, sino conseguir que las personas ejecuten el proceso de manera consistente.